Se ha realizado desde el 2014, el establecimiento de 82 patios de secado, 353 despulpadoras de café y 160 viveros familiares.
Esta
actividad productiva es la principal en la zona de atención, la que les
genera los recursos a las familias, pero se ha visto disminuido por
enfermedades y enfrenta problemas en la comercialización por no existir
un mercado justo.

Las variedades de café corresponden a arábigas
como el Caturra, Borbón, Catuai, Catimor y la introducción de la
variedad geisha por su resistencia a la roya.
El trabajo se
realiza con mano de obra familiar, contratando mano de obra adicional en
los periodos de cosecha, y poda del cultivo en los que se incluye el de
sombre.